Un total de 730.000 puestos de trabajo se
perdieron en el Reino Unido entre marzo y julio debido a la pandemia de
coronavirus, alcanzando mínimos históricos tanto en el año como en el
trimestre, según cifras oficiales.
En el último trimestre que comprende de
mayo a julio, unos 220.000 trabajadores perdieron sus empleos, la mayor caída
si se compara con el mismo período de la crisis financiera en 2009, de acuerdo
a los datos de la Oficina de Estadísticas Nacionales (ONS).
Según el organismo, la caída del empleo en
ese trimestre fue la mayor disminución si se compara con el mismo período de la
crisis financiera en 2009.
La tasa de desempleo del Reino Unido se
estimó en 3,9%, en gran parte sin cambios en el año y el trimestre anterior, ya
que millones de trabajadores permanecen aún en el plan de licencia subsidiado
por el Gobierno que paga hasta el 80% del salario.
Jonathan Athow, estadístico nacional
adjunto de la ONS, dijo que el mercado laboral continúa con una caída en el
empleo y una reducción significativa de las horas de trabajo, ya que muchas
personas están bajo el esquema de subsidios del Estado.
Se estima que unos 7,5 millones de personas
están temporalmente fuera del trabajo, bajo este esquema al que se le denomina
“furlough”, de los cuales más de 3 millones estuvieron ausentes
durante tres meses o más.
También hubo alrededor de 300.000 personas
que dejaron de trabajar debido a la pandemia y no recibieron ningún pago en
junio.
La encuesta mostró además que tanto hombres
como mujeres experimentaron disminuciones en el último trimestre, siendo los
trabajadores de más de 65 años, los más jóvenes, los autónomos, los
trabajadores a tiempo parcial y los menos calificados, los más afectados.
Para Athow, esto es preocupante, “ya
que es más difícil para estos grupos encontrar un nuevo trabajo o conseguir uno
tan fácilmente como otros trabajadores”.
Sin embargo, explicó que las vacantes
comenzaron a recuperarse en julio, especialmente en las pequeñas empresas y en
los sectores de servicios, si bien la demanda de trabajadores sigue deprimida.
La economía británica, una de las más
poderosas de Europa, se paralizó en gran parte a fines de marzo cuando el
primer ministro Boris Johnson impuso un confinamiento en toda la población.
Los economistas temen que las cifras del
desempleo aumenten cuando finalice en octubre el plan de licencias del
Gobierno.
Desde restaurantes hasta minoristas,
decenas de empresas del Reino Unido ya están planificando recortes de empleo
con 140.000 despidos que fueron anunciados solo en junio.
El sector servicios, turismo, el aéreo y el
de entretenimiento fueron los más afectados, junto al del retail.